La agencia espacial estadounidense NASA, junto con el fabricante de motores estadounidense General Electric (GE) Aerospace, ha equipado un pequeño avión regional con un sistema de propulsión híbrido-eléctrico. Durante un vuelo de prueba, el avión alcanzó una altitud de 30,000 pies (unos 9,100 metros), que es típico para aviones comerciales. Esta es la primera vez que un avión híbrido-eléctrico ha alcanzado una altura semejante. El avión utilizado en la prueba fue un Saab 340B, un jet regional capaz de transportar de 33 a 37 pasajeros. Uno de sus dos motores turbohélice fue reemplazado por un sistema híbrido que consiste en un motor eléctrico, una turbina de gas y una unidad de almacenamiento de energía. El objetivo del proyecto, iniciado en 2021, era demostrar que este tipo de propulsión podría reducir los costos de combustible y el consumo sin sacrificar el rendimiento. La NASA espera que la tecnología contribuya al desarrollo de futuros sistemas híbridos que podrían reducir los costos operativos de las aerolíneas.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo discute los avances tecnológicos en la aviación y no presenta ninguna posición política, ideología o temas polémicos, sino que se centra en las especificaciones técnicas, la colaboración entre organizaciones y los beneficios potenciales para la industria sin tomar una postura o mostrar prejuicios.



