Reform UK se ha enfrentado a acusaciones de intentar criminalizar el uso del gaélico escocés y el escocés en los materiales electorales, lo que provocó críticas del Partido Nacional Escocés (SNP). El SNP calificó la enmienda propuesta al Proyecto de Ley de Representación del Pueblo del Gobierno del Reino Unido de "despreciable" y "antiescocesa", argumentando que busca eliminar las lenguas nativas de la política escocesa. La enmienda, introducida por el líder adjunto de Reform, Richard Tice, requeriría que los materiales electorales estén en inglés o galés, con sanciones que incluyen multas o encarcelamiento por incumplimiento. Reform UK Scotland negó las acusaciones, afirmando que la enmienda estaba destinada a Inglaterra y Gales y tenía como objetivo preservar la integridad electoral limitando el uso de idiomas no domésticos como el urdu o el bengalí. El proyecto de ley también incluye disposiciones que permiten votar a los jóvenes de 16 y 17 años, fortaleciendo las reglas de donación y las identificaciones de votantes aceptables.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo presenta la fuerte condena del SNP a la propuesta de Reform UK como "despreciable" y "antiescocesa", haciendo hincapié en la amenaza para el patrimonio lingüístico de Escocia.






