La investigación del periódico Haaretz revela que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, fue advertido por Mohamed bin Zayed, príncipe heredero de los Emiratos Árabes Unidos, de que el líder de Hamas, Yahya Sinwar, estaba planeando una gran operación. La advertencia, que describió el ataque planeado como un "terremoto" o "sorpresa", fue transmitida a través de intermediarios conectados tanto a Hamas como a las agencias de seguridad israelíes. A pesar de recibir estas advertencias, Netanyahu no las compartió con sus servicios de seguridad, incluido el ex jefe de Shin Bet Ronen Bar y el ex jefe de personal Herzli Halevi. El informe afirma que los funcionarios de seguridad israelíes no estaban al tanto de las advertencias hasta que fueron pasadas directamente a Netanyahu. La oficina de Netanyahu ha calificado las afirmaciones como "completamente falsas", negando cualquier comunicación con bin Zayed. Sin embargo, el ex primer ministro israelí, Naftali Bennett, apoya el informe, afirmando que cree que las advertencias eran genuinas.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la situación como un fracaso del liderazgo israelí para actuar sobre inteligencia creíble, lo que implica una posible negligencia o complicidad. Destaca la credibilidad de las advertencias externas y critica el manejo de Netanyahu de la información de seguridad, alineándose más con perspectivas críticas.




