El autor recuerda su experiencia como joven en Banja Luka durante la desintegración de Yugoslavia y la posterior Guerra de Bosnia, describiendo la repentina interrupción de la vida cotidiana y el desplazamiento de casi dos millones de bosnios. Reflexionan sobre la reciente muerte de Ratko Mladić, el criminal de guerra convicto y ex general serbio de Bosnia, y señalan la división en curso en Bosnia, particularmente la reverencia que algunos serbios de Bosnia aún tienen por Mladić a pesar de sus crímenes. El artículo destaca el papel de Mladić en el liderazgo del ejército serbio de Bosnia, que cometió atrocidades, incluido el genocidio de Srebrenica, y analiza el legado no resuelto de la guerra, incluidos los recuerdos selectivos y las continuas tensiones étnicas.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta una visión equilibrada de la situación, reconociendo tanto el contexto histórico de las acciones de Mladić como el sentimiento actual entre algunos serbios de Bosnia que lo ven como un héroe.






