El concejal Julián Espinosa, del Partido de la Alianza Verde, planteó preguntas sobre si los recursos de emergencia de la ciudad permanecerían funcionales después de un desastre. Mientras que Bogotá tiene aproximadamente 1.703 camas de emergencia, 7.302 capacidades de hospitalización y 301 instituciones de salud, Espinosa enfatizó la necesidad de evaluar cuántas de estas seguirían funcionando después de un terremoto. Factores como el daño estructural, la pérdida de energía y agua, las rutas de acceso bloqueadas y la disponibilidad de personal podrían reducir significativamente la capacidad operativa.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la cuestión a través de la lente de la rendición de cuentas y la transparencia, destacando las preocupaciones sobre la preparación gubernamental y la asignación de recursos.






