El artículo analiza la supresión histórica de la impresión en el Imperio Otomano, particularmente bajo el sultán Bayezid II en 1483, que llevó a la prohibición de libros impresos en turco y árabe. Esta prohibición duró más de 350 años, sofocando efectivamente el desarrollo intelectual y cultural. El autor, Carlo Panella, argumenta que esta censura contribuyó al aumento del fanatismo y obstaculizó el progreso en comparación con Europa, donde la difusión de materiales impresos impulsó el pensamiento crítico y el avance científico. El artículo contrasta la experiencia otomana con el subcontinente indio, donde se permitió la impresión y condujo al surgimiento de una élite educada.
Lectura del sesgo (Izquierda): El artículo enmarca la supresión de la imprenta en el Imperio Otomano como una forma de opresión cultural e intelectual que condujo a resultados negativos como el fanatismo y el estancamiento.






