Tres porteros en Queenstown, Nueva Zelanda, se han declarado culpables de delitos relacionados con las drogas después de haber sido sorprendidos vendiendo cocaína y ketamina mientras estaban de servicio. John Connell, ex propietario de la firma de seguridad Apex Protection, fue identificado como un "vendedor callejero" a través de investigaciones policiales que incluyeron el análisis de sus datos de telecomunicaciones y extractos bancarios. Connell admitió haber vendido 30 g de cocaína durante dos días, lo que podría haber generado hasta $ 12,000, y también estuvo involucrado en ventas de ketamina. Otros dos porteros de una compañía de seguridad diferente se declararon culpables de posesión por suministro de cocaína. El caso destaca los problemas en curso con la actividad ilícita de drogas en la ciudad turística, con la policía incautando más de 60 g de cocaína y $ 120,000 en efectivo durante redadas. Los tres acusados enfrentarán la sentencia en diciembre.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta un relato fáctico de los procedimientos legales que involucran a individuos en la industria de la seguridad, sin apoyar o criticar abiertamente ideologías políticas específicas. Se centra en los resultados legales y las acciones de aplicación de la ley en lugar de tomar una postura partidista.




