El Páramo de Santurbán, una fuente de agua crítica para más de 2 millones de personas en Bucaramanga y su área metropolitana, se enfrenta a una grave degradación ambiental debido a las actividades ilegales de minería de oro. A pesar de la conciencia entre las autoridades locales y los funcionarios, la acción del gobierno se ha retrasado hasta que surgieron pruebas recientes, lo que provocó llamados urgentes a la intervención. El alcalde de California, donde se documentó gran parte del daño, afirma que el gobierno federal ha descuidado sus responsabilidades, permitiendo que los mineros de varias regiones operen sin control.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la cuestión como un fracaso de la supervisión gubernamental y destaca la negligencia sistémica de las autoridades nacionales, particularmente bajo la administración saliente.





