Salma, una mujer marroquí de 38 años, logró escapar de su pareja, identificada como El Coletas, después de 700 días de violencia física y psicológica en Murcia. La huida ocurrió el 10 de febrero cuando, después de ser brutalmente golpeada, salió de la casa de su pareja y pidió ayuda a su amigo. Durante este tiempo, Salma fue retenida, obligada a usar el teléfono de su agresor y administrada medicamentos para mantenerla bajo control. Los agentes encontraron armas, drogas y una camilla en la casa de su pareja. Actualmente, Salma reside en un programa de atención especializada en Murcia, mientras su caso judicial permanece estancado debido a la alta carga de trabajo del sistema judicial regional. Su acompañante, Juan, cuida de su gato mientras Salma espera obtener un hogar propio.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta una narrativa objetiva sobre el caso de Salma, destacando los hechos, las consecuencias legales y el estado del sistema judicial. No hay evidencia de sesgo ideológico en la elección de palabras, enfoque o fuente.





