La 26a Cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS), celebrada en Bishkek, Kirguistán, marca un importante evento diplomático destinado a fortalecer los lazos entre las naciones no occidentales. La cumbre, alineada con el 25 aniversario de la organización, destaca el papel de liderazgo de Rusia y su visión para que la OCS se convierta en un jugador importante en la política global mediante la expansión de la membresía y la influencia. La OCS, originalmente establecida en 2001 por China, Rusia y los estados de Asia Central, ahora incluye diez estados miembros y numerosos socios de diálogo. La cumbre se produce en medio de tensiones geopolíticas entre las potencias occidentales y países como Rusia, China e Irán, que ven a la OCS como una alternativa a las instituciones lideradas por Occidente como el G7.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca a la OCS como un contrapeso a las instituciones dominadas por Occidente como el G7, retratando a Rusia y China como campeones del "sur" contra el "mil millones de oro" (potencias capitalistas occidentales).




