El gobierno del presidente Gustavo Petro habría desmantelado el Sistema de Justicia Militar y Policial (JPMP) en Colombia reemplazando gradualmente al personal militar y policial por personal civil. Esta medida ha generado preocupaciones entre los funcionarios militares que afirman que el proceso implica promociones injustas y socava la integridad del sistema. José Reyes Rodríguez, el actual jefe del JPMP, fue nombrado después de estar estrechamente asociado con el ex ministro de Defensa Iván Velásquez. Rodríguez argumenta que la contratación de civiles es necesaria debido a la falta de personal calificado dentro de las fuerzas armadas. Sin embargo, los críticos argumentan que este cambio compromete la naturaleza especializada del sistema de justicia, que requiere que individuos con experiencia militar o policial investiguen casos relacionados con actividades de servicio.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca las acciones del gobierno como una purga deliberada de oficiales militares y policiales, lo que sugiere una reestructuración motivada políticamente.






