Una antigua creencia de que los perros ven el mundo en blanco y negro ha sido desacreditada, revelando que aunque pueden percibir colores, su visión difiere significativamente de la de los humanos. Los perros tienen dos tipos de receptores de color en sus ojos, en comparación con tres en los humanos, lo que significa que experimentan ciertos tonos de manera diferente. Esta idea es particularmente relevante para los dueños de mascotas que eligen juguetes y equipos, ya que algunos colores pueden ser más difíciles de distinguir para los perros. Según los expertos, los perros luchan más con seis colores específicos, rojo, verde, naranja, marrón, rosa y púrpura oscuro. Estos tonos a menudo se mezclan con el entorno circundante o aparecen a los perros como variaciones de gris, marrón claro o marrón oscuro.
El rojo puede parecer casi negro o marrón oscuro para ellos, mientras que el verde y el naranja con frecuencia se desplazan hacia tonos marrón claro. El púrpura se percibe de manera similar al azul, pero con menos distinción. Esta diferencia en la percepción del color tiene implicaciones prácticas para los dueños de perros. Por ejemplo, lanzar una pelota roja en un césped verde haría que sea mucho más difícil para un perro detectar en comparación con una azul o amarilla brillante.
Los veterinarios y especialistas caninos recomiendan usar juguetes que sean predominantemente azules o amarillos brillantes, ya que estos colores se destacan más contra fondos naturales y son más fáciles de detectar para los perros. A pesar de su limitada capacidad para discernir los colores, los perros tienen ventajas distintas sobre los humanos en condiciones de poca luz.
Sin embargo, incluso en condiciones de poca luz, los perros continúan percibiendo los colores principalmente en tonos azules y amarillos. La comprensión de cómo los perros perciben el color proviene de la investigación de su sistema visual. A diferencia de los humanos, que tienen tres tipos de células cónicas para la detección del color, cada una sensible a diferentes longitudes de onda de luz, los perros tienen solo dos. Esta limitación afecta su capacidad para diferenciar entre ciertos colores, especialmente los del espectro rojo-verde. Como resultado, los objetos que parecen vibrantes a los ojos humanos pueden parecer silenciados o incluso monocromáticos a los perros. Los expertos enfatizan que este conocimiento debe guiar las elecciones al seleccionar artículos para perros.
Los juguetes de colores brillantes, particularmente los azules y amarillos, son más visibles para los perros y pueden mejorar la participación durante las sesiones de juego o entrenamiento. Los propietarios también deben considerar el entorno en el que interactúan sus mascotas, ya que los entornos naturales a menudo contienen una mezcla de verdes y marrones, por lo que es esencial elegir colores contrastantes para la visibilidad. La investigación continúa explorando los matices de la visión canina, incluida la forma en que las diferentes razas pueden variar en sus capacidades de percepción de colores.
Los estudios en curso tienen por objeto perfeccionar las recomendaciones para los productos para mascotas basándose en estos resultados, garantizando que los productos diseñados para perros sean funcionales y visualmente accesibles.
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