El artículo analiza la posible introducción de una cuarta fase de luz blanca en las señales de tráfico en las ciudades europeas, con el objetivo de optimizar el flujo de tráfico con vehículos autónomos. Se hace referencia a simulaciones científicas que muestran que la fase de luz blanca reduce significativamente los tiempos de espera en las intersecciones. El concepto se está probando en Italia y está respaldado por investigaciones de los Estados Unidos, particularmente un estudio realizado por investigadores de la Universidad Estatal de Carolina del Norte en 2023. La luz blanca no está diseñada como una señal de parada adicional, sino como un indicador de que los vehículos autónomos han tomado el control de la intersección. Esto cambiaría los paradigmas de conducción, lo que requeriría que los conductores humanos sigan el liderazgo de los vehículos autónomos mientras que el sistema calcula la velocidad y distancia óptimas. Sin embargo, la implementación enfrenta desafíos, incluida la necesidad de una masa crítica de vehículos autónomos y costos de infraestructura significativos.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta una discusión técnica y científica sobre una nueva innovación en la gestión del tráfico sin promover abiertamente ninguna ideología política.





