El artículo analiza los esfuerzos europeos para proteger a los niños en línea limitando su acceso a las plataformas de redes sociales y aplicando regulaciones más estrictas sobre servicios digitales. Destaca la doble estrategia de la Comisión Europea, que incluye proponer una nueva legislación para establecer límites de edad mínimos para el uso de las redes sociales y utilizar la Ley de Servicios Digitales (DSA) para responsabilizar a compañías como Facebook, Instagram y TikTok por prácticas dañinas. La pieza hace referencia a medidas similares tomadas por países como Australia, Brasil, Austria y Polonia, enfatizando el rápido ritmo de los cambios regulatorios destinados a salvaguardar el bienestar y la privacidad de los menores.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la regulación de las redes sociales para menores como una medida de protección necesaria, alineada con políticas progresistas que priorizan el bienestar de los niños sobre los intereses corporativos.





