Una nave espacial privada llamada Link, desarrollada por Katalyst Space Technologies, enfrenta problemas técnicos que podrían poner en peligro su misión para rescatar el envejecido telescopio Swift de la NASA. Lanzada en 2004, Swift está descendiendo más rápido de lo esperado debido a la actividad solar y corre el riesgo de estrellarse contra la Tierra este otoño. La misión de rescate de 30 millones de dólares, montada en menos de un año, tiene como objetivo impulsar a Swift a una órbita más alta para continuar sus observaciones científicas. La nave espacial Link experimentó problemas de propulsor durante el fin de semana, lo que la hizo girar incontrolablemente e interrumpir las comunicaciones. A pesar del revés, tanto Katalyst como la NASA siguen siendo optimistas, señalando que los otros sistemas de Link están funcionando normalmente y creen que una cita exitosa con Swift aún es posible.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta una actualización de hechos sobre un desafío tecnológico al que se enfrenta una misión espacial privada destinada a rescatar un activo de la NASA.


