Según los informes, el ejército colombiano está considerando la adjudicación de un nuevo contrato por valor de más de 2 mil millones de pesos a Novamek, una empresa privada actualmente bajo un proceso de sanción legal por presuntas violaciones en dos contratos anteriores por un total de más de 10 mil millones de pesos. Los contratos eran para el mantenimiento y reparación de los sistemas Obús, que son armas de artillería utilizadas para lanzar bombas. Los documentos obtenidos por SEMANA revelan que estos sistemas han tenido graves fallas técnicas, incluidos accidentes durante ejercicios de entrenamiento que resultaron en víctimas. En diciembre de 2024, un informe de inspección destacó problemas de precisión con los sistemas Obús, atribuyendo los problemas a problemas de mantenimiento en las cajas de elevación. A pesar de estas preocupaciones, fuentes militares internas defienden el contrato potencial, citando el artículo 90 de la Ley 1474 de 2011, que establece que el incumplimiento repetido no descalifica automáticamente a una empresa a menos que haya decisiones finales.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la situación como un conflicto potencial entre el ejército y un contratista privado, destacando las sanciones legales contra Novamek, al tiempo que enfatiza los riesgos asociados con la dependencia continua de sus servicios.






