El gobierno mexicano ha lanzado una consulta pública sobre nuevas regulaciones con respecto a los derechos de la audiencia en radio y televisión, con el objetivo de fortalecer las protecciones para los espectadores y oyentes. Los críticos, incluido el comunicador Chumel Torres, argumentan que estas propuestas podrían amenazar la libertad periodística y la expresión mediante la introducción de mecanismos que puedan suprimir las voces disidentes. La consulta se extiende hasta el 21 de agosto, permitiendo a los ciudadanos, concesionarios, académicos y organizaciones civiles presentar observaciones antes de que se emitan las reglas finales. Torres criticó el requisito propuesto de que las estaciones tengan un código de ética y un papel de defensor público, sugiriendo que tales medidas podrían conducir a la censura y la autocensura entre los periodistas. Expresó su preocupación por los posibles conflictos que surgen de las interpretaciones subjetivas de la verdad y destacó ejemplos en los que la fraseo en los informes podría ser cuestionada a pesar de las pruebas de apoyo.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la propuesta del gobierno como potencialmente restrictiva a la libertad de expresión y la independencia periodística, usando un lenguaje que sugiere que la administración está intentando ejercer control a través de mecanismos regulatorios.






