Un nuevo estudio sugiere que una forma prehistórica de la peste puede haber contribuido a una disminución significativa de la población durante el período neolítico tardío en Europa, hace aproximadamente 5.600 a 4.000 años. Los investigadores identificaron ADN de peste en restos humanos de esta época, lo que indica que existían cepas tempranas de la bacteria Yersinia pestis. Estas cepas antiguas carecían de un gen que permite que las bacterias de peste modernas se propaguen a través de pulgas, lo que sugiere que podrían haberse transmitido de manera diferente. Si bien la conexión entre estas infecciones y la caída de la población aún se debate, la evidencia del lago Baikal en Siberia muestra que brotes de peste similares causaron muertes masivas entre cazadores-recolectores prehistóricos. Esto plantea preguntas sobre el papel de las enfermedades infecciosas en la formación de las sociedades humanas prehistóricas.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta la investigación científica sobre la peste prehistórica y su impacto potencial en la dinámica de la población. No adopta una postura sobre cuestiones políticas, ni enmarca la información de manera sesgada. El contenido se centra en datos históricos y biológicos en lugar de en la política contemporánea.
Por qué estas puntuaciones (Veracidad 85 · Objetividad 70): Factuality is high as the article references genetic differences between prehistoric and Black Death plague strains, aligning with primary sources. Objectivity is lower due to speculative language about 'major inferred population slump' and emphasis on debate without presenting multiple viewpoints.




