El artículo relata una experiencia en la celebración estatal de Eslovenia conmemorando la unificación de Primorska con la madre patria, donde se le pidió a la autora, Katja Kjuder, que retirara una bandera palestina y una yugoslava que llevaba. El guardia de seguridad rechazó su presencia con estas banderas, obligándola a mudarse. Durante el evento, el presidente de Eslovenia mencionó a Gaza, enfatizando la necesidad de resistir la normalización de la destrucción y el sufrimiento. La autora reflexiona sobre la importancia de expresar solidaridad con las naciones que actualmente enfrentan dificultades, haciendo paralelos con las experiencias históricas eslovenas.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la supresión de la exhibición de las banderas palestina y yugoslava durante una celebración nacional como una cuestión de libertad de expresión y solidaridad con los pueblos oprimidos.





