Milena Zupančič, una de las más veneradas actrices de teatro y pantalla de Eslovenia, ha fallecido a la edad de 79 años. La actriz, conocida por su presencia dominante y sus actuaciones matizadas, falleció después de una larga batalla contra la enfermedad. Su muerte marca el final de una era en la vida cultural eslovena, dejando atrás un legado de más de 200 papeles que abarcan el teatro, el cine y la televisión. Fue ampliamente reconocida tanto dentro de la ex Yugoslavia como más allá, y siguió siendo una figura prominente en el cine esloveno hasta bien entrados sus últimos años.
Bajo la guía de su profesor, Vide Juvan, aprendió la importancia de la perseverancia y la confianza en sí misma en su oficio. Su carrera se arraigó principalmente en el Teatro de Drama de Ljubljana, donde desarrolló complejas representaciones de personajes femeninos con capas emocionales.
A pesar de esto, continuó actuando hasta hace poco, manteniendo una profunda conexión con su arte incluso en sus últimos años. Se retiró oficialmente en 2011, pero se mantuvo activa en la comunidad artística, negándose a renunciar a su compromiso con la actuación. A lo largo de su carrera, Zupančič recibió numerosos elogios, incluido el Premio Prešeren por su trayectoria, el Anillo Borštnik y la Orden del Mérito.
Sus reflexiones personales sobre el envejecimiento y los desafíos de la enfermedad se compartieron en entrevistas, donde habló con franqueza sobre el costo físico y emocional de su condición mientras enfatizaba su resistencia y dedicación a su oficio. En los últimos meses, Zupančič había sido abierta sobre su lucha contra el cáncer, aunque eligió no discutirlo públicamente en detalle.
Personas públicas, artistas e instituciones han expresado su dolor, destacando su profundo impacto en la cultura eslovena. La presidenta Nataša Pirc Musar la llamó amiga y tesoro nacional, describiéndola como cálida, enérgica e inquebrantablemente honesta. Líderes políticos y figuras culturales por igual han rendido homenaje, reconociendo sus contribuciones al teatro y al cine. Su legado perdurará a través de su extenso cuerpo de trabajo, que incluye más de 120 papeles teatrales y más de 80 apariciones en cine y televisión. Entre sus muchas actuaciones notables, su interpretación de Meta en Cvetje v jeseni se destaca como un momento decisivo en la historia cinematográfica eslovena.
También apareció en numerosos otros papeles memorables, desde clásicos de Shakespeare hasta dramas contemporáneos, demostrando su versatilidad como actriz. La influencia de Zupančič se extendió más allá del escenario y la pantalla. Como educadora y defensora, inspiró a generaciones de artistas y contribuyó al discurso cultural más amplio. Su memoria, Kot bi Luna padla na Zemljo, escrita por Tadej Golob, ofrece una visión de su viaje personal y profesional, mientras que el documentalista Rajko Grlić y Matja Ivžanišin produjeron una película que explora su vida y carrera. Su muerte deja un vacío en el paisaje artístico esloveno, pero su trabajo continúa resonando con el público y los artistas.
La nación llora la pérdida de un verdadero icono cuyas contribuciones a la cultura eslovena permanecerán indelebles.
★
Mantengamos las noticias honestas.
ObjectiveNews se financia con los lectores y no tiene anuncios: te mostramos el sesgo en lugar de ocultarlo. Apoya el periodismo independiente por 4 €/mes.
Hazte suscriptor