Las reparaciones urgentes de una tubería de agua crítica en la capital de Papúa Nueva Guinea, Port Moresby, se han retrasado debido a un bloqueo por parte de los terratenientes tradicionales. La tubería, que suministra más de la mitad del agua de la ciudad, está en 'fallo activo' con una fuga diaria de 10 millones de litros. Los ingenieros advirtieron que una explosión podría causar una grave escasez de agua que afectaría a 1 millón de residentes. Se planearon reparaciones con apoyo internacional, pero el Clan Behori bloqueó el acceso al sitio, citando demandas de compensación no resueltas por interrupciones de trabajo anteriores y la alteración de restos ancestrales. El clan afirma que han cooperado con PNG Water pero exigen más pagos, mientras que PNG Water insiste en que el retraso pone a la ciudad en un riesgo innecesario.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta ambos lados del conflicto: la urgencia de la crisis de la infraestructura hídrica y las preocupaciones legítimas de los propietarios sobre la compensación y el patrimonio cultural.




