Un ministro del Territorio del Norte, Robyn Cahill, afirmó que el uso de agua subterránea podría evitar que los polos magnéticos de la Tierra se volteen, una declaración criticada por expertos ambientales como científicamente inexacta. Cahill hizo la observación durante un discurso que promocionaba el Territorio del Norte como un centro de datos, sugiriendo que el uso excesivo de agua subterránea podría afectar el eje de la Tierra. Expertos como Kirsty Howey del Centro de Medio Ambiente NT y el Dr. Dylan Irvine de la Universidad Charles Darwin desestimaron la afirmación por carecer de base científica, señalando que los giros de polos geomagnéticos son causados por procesos dentro del núcleo de la Tierra, no por sistemas de agua subterránea.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la afirmación del ministro como científicamente infundada y destaca las críticas de los defensores del medio ambiente, enfatizando las preocupaciones sobre los impactos industriales en los recursos naturales.






