Los restos de 55 polacos, incluidos muchos niños, que fueron víctimas de las masacres de Volynia durante la Segunda Guerra Mundial, han sido enterrados en Ucrania en una ceremonia a la que asistieron funcionarios de Polonia y Ucrania. Las víctimas fueron exhumadas después de que Ucrania levantó una moratoria sobre la búsqueda de víctimas de estas masacres, que fueron llevadas a cabo por nacionalistas ucranianos. El evento tuvo lugar en Ostrówki, una antigua aldea polaca ahora ubicada en Ucrania. La ministra de Cultura polaca, Marta Cienkowska, enfatizó la importancia de recordar y honrar a las víctimas, afirmando que Polonia tiene el deber de conmemorarlas y proporcionarles un entierro digno.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo hace hincapié en la conmemoración de las víctimas polacas de atrocidades históricas, destaca el papel del gobierno polaco en la búsqueda de justicia y el recuerdo, y cita a funcionarios polacos que expresan fuertes compromisos para honrar a las víctimas.






