La Oficina Independiente de Conducta Policial (IOPC) ha decidido no entablar un proceso por mala conducta contra el sargento Martyn Blake, el oficial de la Policía Metropolitana que disparó a Chris Kaba en 2022. Blake fue absuelto del asesinato en 2024, y la IOPC suspendió los procedimientos hasta que la nueva legislación sobre el uso de la fuerza en casos de mala conducta entrara en vigencia. El cambio en los estándares legales significaba que las acciones que no constituyen un delito no serían consideradas mala conducta. El comisionado Sir Mark Rowley calificó la decisión de "hito" para reformar la responsabilidad policial, mientras que los críticos argumentan que envía un mensaje de que la policía puede actuar con impunidad.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta un relato equilibrado de la decisión de la IOPC, citando tanto al comisionado de policía como a los críticos.


