Un oficial de policía suspendido de Singapur, Kevin Chelvam, tuvo su sentencia de prisión aumentada de 10 años a 11 años y medio por su papel en el abuso fatal de una trabajadora doméstica de Myanmar llamada Piang Ngaih Don, que murió en 2016 debido a una desnutrición severa. El tribunal confirmó la apelación de la fiscalía con respecto a uno de los cargos en su contra, aumentando su sentencia por causar daño a la víctima. Chelvam fue declarado culpable de múltiples cargos, incluida la contribución a la inanición de la víctima y la manipulación de pruebas mediante la eliminación de la grabadora de CCTV. Su ex esposa, Gaiyathiri Murugayan, recibió una sentencia de 30 años en 2021, mientras que su suegra, Prema S. Naraynasamy, fue sentenciada a 17 años en total. A diferencia de los demás, Chelvam fue a juicio y negó el conocimiento completo del abuso. Su defensa argumentó que no era consciente de la gravedad de la situación de los fiscales, pero sostuvo que, como empleador registrado, era responsable de garantizar el bienestar del trabajador.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta una actualización legal de los hechos sin un marco ideológico abierto. Si bien el tema del abuso de las trabajadoras domésticas es políticamente sensible, la información se centra en los procedimientos judiciales y los resultados legales en lugar de adoptar una postura partidista.

