Un oficial de la policía de seguridad nacional de Hong Kong, el agente Ko Chun-chung, admitió haber grabado en secreto imágenes de una mujer y haber intentado confiscar la pistola de un colega durante un incidente ocurrido el año pasado. El incidente tuvo lugar en la estación de Tsim Sha Tsui MTR cuando Ko, que estaba fuera de servicio, seguía a una pasajera en una escalera mecánica usando un teléfono inteligente Xiaomi para filmar entre sus piernas. La mujer lo notó, recuperó su teléfono y llamó a la policía. Ko más tarde se declaró culpable de cargos relacionados con la grabación no autorizada y el intento de posesión ilegal de un arma de fuego. Expresó vergüenza y remordimiento por sus acciones.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta los hechos del caso sin favorecer abiertamente a ninguna de las partes, incluida la admisión de culpabilidad del acusado, la naturaleza de los cargos y las circunstancias que rodearon el incidente.






