Seis individuos fueron arrestados en la Ciudad Vieja de Jerusalén después de presuntamente lanzar piedras y escupir en la Catedral Armenia de San Santiago. La policía israelí declaró que cinco de los sospechosos eran menores de edad y uno era un adulto. El reportero Kegham Balian señaló que los sospechosos también lanzaron piedras a la ventana de una mujer armenia que estaba filmando el incidente y gritaron comentarios despectivos. El Patriarcado armenio ha presentado formalmente una queja sobre el ataque. Tres de los sospechosos fueron liberados bajo restricciones que les prohíben entrar en la Ciudad Vieja durante 15 días, mientras que los tres restantes fueron llevados al Tribunal de Magistrados para un mayor proceso legal.
Lectura del sesgo (Conservador): El artículo enmarca el incidente como un acto dirigido contra un sitio religioso armenio, que podría interpretarse como un refuerzo de las narrativas de tensión entre las diferentes comunidades de Jerusalén.


