En los últimos meses se han producido varios ataques a la infraestructura en Alemania, incluida una explosión en una estación de transformadores cerca de una central eléctrica en el este y un incidente de sabotaje en el oeste. El gobierno alemán ha acusado a Rusia de participación en estos ataques, particularmente después de un presunto ataque con drones en el aeropuerto de Leipzig, donde se basaba la logística militar ucraniana. Las investigaciones de inteligencia y policía alemanas sugieren que estaban involucradas personas que actuaban en nombre de agencias estatales rusas. En respuesta, Alemania ha ordenado el cierre del consulado ruso en Bonn y planea terminar los acuerdos relacionados con la "flota de la sombra" de barcos rusos que enarbolan banderas extranjeras para eludir las sanciones occidentales. Rusia ha negado las acusaciones, calificándolas de infundadas y acusando a Alemania de crear pruebas falsas para desviar la atención de los problemas internos.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo presenta las acusaciones del gobierno alemán contra Rusia como creíbles y enmarca las acciones de Rusia como agresivas y desestabilizadoras.





