El pastel, de 3,5 metros de altura y 1,8 metros de ancho, fue diseñado durante cinco meses por el equipo de Suárez, que incluía a otros profesionales y miembros de la familia. La estructura consistía principalmente en masa de azúcar combinada con chocolate blanco para parecerse a un lujoso palacio. Mientras que la parte comestible del pastel pesaba solo medio kilogramo, el resto era decorativo. La pareja solicitó el anonimato, y el monto del pago a Suárez sigue siendo desconocido. El pastel fue presentado en una lujosa recepción en el Palais Garnier de París.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo se centra en un evento cultural que involucra una boda real, que tiene importancia nacional pero no aborda directamente cuestiones políticas, políticas o cifras.





