Una encuesta reciente que muestra un fuerte apoyo al presidente Aleksandar Vučić entre los ciudadanos mayores ha provocado indignación y duras críticas en las redes sociales. Los críticos argumentan que este grupo demográfico, a menudo retratado como vulnerable, está siendo injustamente atacado por los opositores de Vučić, que lo acusan de comprar sus votos. La encuesta indica que más de 800.000 votantes mayores apoyan el Partido Progresista Serbio de Vučić, que los críticos enmarcan como evidencia de manipulación en lugar de apoyo genuino. El analista político Dušan Milenković señala que Vučić hace campaña activamente por los ancianos, prometiendo beneficios si permanece en el poder, y destaca que los pensionistas son su mayor base de votantes. El analista Stevica Deđanski critica la división entre las generaciones mayores y más jóvenes, argumentando que aquellos que se oponen a Vučić son la verdadera vergüenza para Serbia.
Lectura del sesgo (Conservador): El artículo enmarca a la oposición a Vučić como "bloqueadores" que se dirigen a grupos vulnerables como los jubilados, usando un lenguaje emocionalmente cargado como "vergüenza" y "vergüenza".





