El primer ministro Janez Janša anunció planes para la transición de 50.000 empleados del sector público al sector privado, citando el crecimiento en el número de trabajadores del sector público desde la independencia de Eslovenia, que ha aumentado de alrededor de 126.000 a aproximadamente 196.000 para 2025. Argumentó que si bien la expansión en la atención médica y los servicios sociales estaba justificada, otras áreas no requerían tal crecimiento. El plan implica redirigir gradualmente a los trabajadores en lugar de despedirlos, enfatizando la reducción de las cargas burocráticas antes de la digitalización. El líder de la oposición Robert Golob criticó la afirmación, señalando que solo unas 20.000 personas trabajan en ministerios, unidades administrativas y gobiernos locales, cuestionando dónde se producirían los recortes. Acusó a Janša de hipocresía, señalando su dependencia del cuidado infantil estatal y un salario financiado por fondos públicos. La profesora Valentina Franca señaló que la declaración de Janša parece más un mensaje político dirigido a una audiencia de empresarios y empleadores que una propuesta de política concreta.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta tanto las afirmaciones de Janša como las críticas de la oposición, incluido el análisis de expertos, sin favorecer abiertamente a ninguno de los lados.






