El gobierno federal australiano está considerando una prohibición de la pornografía que representa la asfixia, después de la muerte de una niña de 16 años en Sydney, sospechosa de haber resultado de estrangulamiento durante el sexo consensual. La ministra de Servicios Sociales, Tanya Plibersek, citó preocupaciones sobre el aumento de las tasas de violencia sexual entre pares entre adolescentes y señaló que el 60% de los jóvenes informan haber experimentado estrangulamiento durante encuentros sexuales. Mencionó la reciente legislación del Reino Unido que criminaliza dicho contenido y sugirió permitir a los usuarios optar por los algoritmos de las redes sociales para reducir la exposición a material dañino. Activistas como Chanel Contos apoyan la prohibición pero enfatizan la necesidad de abordar cuestiones más amplias de normalización de la violencia contra las mujeres en la pornografía. Expertos como Kate Fitz-Gibbon de la Universidad de Monash argumentan que dicho contenido es inherentemente peligroso.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca el tema a través de una lente progresiva, enfatizando los peligros de la pornografía violenta y vinculándola a problemas sociales más amplios como la misoginia y la violencia de género.




