El primer ministro croata Andrej Plenković, durante su sexta visita a Kiev desde la invasión de Rusia en 2022, condenó la situación en Ucrania como "clara, indiscutible y grave injusticia". Hablando en la cumbre Ucrania-Sudeste de Europa, hizo hincapié en la resistencia de los ucranianos a pesar de siglos de conflicto y intentos de borrar su identidad. Plenković reconoció los paralelos históricos de Croacia con la difícil situación actual de Ucrania, habiendo enfrentado desafíos similares hace 35 años. Criticó las ambiciones territoriales de Rusia como la causa principal de la guerra, rechazando las afirmaciones de que Ucrania o Europa provocaron el conflicto.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la agresión rusa como una clara injusticia y atribuye la guerra principalmente a las ambiciones territoriales de Rusia, lo que se alinea con las narrativas de izquierda que enfatizan el derecho internacional y la seguridad colectiva sobre las explicaciones nacionalistas.






