El primer ministro croata, Andrej Plenković, se ha pronunciado sobre la situación en Serbia, alertando a los funcionarios públicos sobre el estado de Ratka Mladić, exmilitar acusado de genocidio en Srebrenica, y cerrando las puertas de la Unión Europea para Serbia.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la cuestión en torno a la fuerte oposición de Croacia al posible reconocimiento de Mladić por parte de Serbia con honores estatales, lo que se considera un desafío directo a los valores de la Unión Europea.





