La economía filipina experimentó su crecimiento más lento en cinco años durante el segundo trimestre de 2026, expandiéndose solo en un 2,3% anual, por debajo de las expectativas y el rendimiento del trimestre anterior. Esta desaceleración se atribuyó a una disminución significativa en la actividad de construcción, la reducción de la demanda interna y los efectos en curso de un gran escándalo de corrupción vinculado a proyectos de control de inundaciones. El gobierno reconoció el débil crecimiento pero expresó un optimismo cauteloso, citando posibles mejoras en el gasto en infraestructura y la confianza empresarial a finales de año. La inflación se mantuvo más alta de lo previsto, con un promedio del 5,0% en los primeros siete meses de 2026, lo que complica las decisiones de política monetaria. Se espera que el banco central revise su enfoque para equilibrar el apoyo económico con el control de la inflación a fines de agosto.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta datos económicos reales y cita a funcionarios gubernamentales sin favorecer abiertamente ninguna perspectiva política.Incluye tanto desafíos (escándalos de corrupción, inflación) como perspectivas cautelosamente optimistas de los funcionarios, manteniendo un tono equilibrado.





