El presidente iraní Masoud Pezeshkian declaró que la comunicación con el Líder Supremo Mojtaba Khamenei es "muy difícil" durante una entrevista con la agencia de noticias estatal IRNA. Señaló que el difunto Líder Supremo Ali Khamenei había apoyado a su gobierno, y su muerte ha debilitado a la administración. Pezeshkian reconoció los desafíos que incluyen sanciones, restricciones económicas y disturbios internos, al tiempo que le dio crédito al público iraní por mantener la unidad nacional. Admitió deficiencias en el manejo de las recientes protestas y criticó a los grupos políticos por profundizar las divisiones.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta un relato equilibrado de las declaraciones de Pezeshkian sin favorecer abiertamente a ninguna facción política.






