Petrișor Peiu, senador del Partido Alianza Urmașilor lui Radu (AUR), expresó su preocupación por la eliminación del impuesto mínimo sobre la cifra de negocio (IMCA), considerando que esta medida puede conducir a un aumento de las prácticas de "optimización" fiscal.
Peiu explicó que, antes de su eliminación, el IMCA representaba un impuesto del 1% sobre la cifra de negocio, equivalente a un impuesto sobre las ganancias del 16% para la empresa que obtenía una ganancia correspondiente a una tasa del 6%, por lo que cualquier empresa que declaraba una ganancia superior al 6% de la cifra de negocio pagaba menos impuesto sobre las ganancias que el IMCA. Esta situación creó un incentivo para que las empresas redujeran su tasa de ganancias mediante diversos métodos, incluida la transferencia de fondos a filiales de su empresa matriz en otros países.
En opinión de Petrișor Peiu, la eliminación de este impuesto permitiría a la empresa evitar la tributación de sus beneficios, permitiéndole ocultar sus ingresos en el país de origen sin ser sujeto a impuestos.Mencionó que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) había solicitado la abolición de la IMCA, y que el gobierno rumano había aceptado esta medida, lo que, según el senador, constituía una nueva etapa de evasión fiscal.
Por ejemplo, Romgaz, una compañía rumana del sector de la energía, declaró un beneficio del 41% de la cifra de negocios, mientras que OMV, una compañía austriaca del mismo sector, tuvo un beneficio de sólo el 10% en 2025. Además, Dedeman, una revista rumana, reportó un beneficio del 12%, mientras que Lidl y Kaufland, dos compañías alemanas, tuvieron un beneficio del 5% y 4%, respectivamente.
Otros ejemplos incluyen Renault y Ford Otosan, compañías cuya tasa de ganancia declarada es de sólo el 2% del volumen de negocios, mientras que las cadenas de gasolina OMV y Mol tienen una tasa de ganancia del 2% y 3%, respectivamente.
Estas discrepancias, según el senador, sugieren que existe una posible evasión fiscal o transferencias ilegales de ganancias a países con regímenes fiscales más ambiguos.
Se preguntó cómo Romgaz puede tener una tasa de beneficio cuatro veces mayor que Petrom, cómo Dedeman puede tener una tasa de beneficio doble que Lidl y Kaufland, y cómo las petroleras OMV y MOL pueden tener una tasa de beneficio de sólo el 2-3%.
El Comité concluyó que la eliminación del IMCA es, en esencia, una invitación al juego con las ganancias, que alimenta la teoría de las "optimizaciones" fiscales, y pidió a las autoridades que analicen el impacto de esta decisión en la economía nacional y adopten medidas para evitar posibles consecuencias negativas.
★
Mantengamos las noticias honestas.
ObjectiveNews se financia con los lectores y no tiene anuncios: te mostramos el sesgo en lugar de ocultarlo. Apoya el periodismo independiente por 5 €/mes.
Hazte suscriptor