La nueva presidenta del Perú, Keiko Fujimori, impuso el estado de excepción tras su toma de posesión en mayo de 2023 y estableció el ejército para restablecer el orden en las zonas con alto riesgo de criminalidad. Fujimori enfatizó que las fuerzas armadas deberían tomar el control de estas regiones para devolver a los ciudadanos. Durante su toma de posesión en Lima, tomó parte varios representantes del gobierno latinoamericano, mientras que los diputados de izquierda protestaron.
Lectura del sesgo (Conservador): El artículo describe la decisión de Fujimori de establecer el estado de excepción para la imposición y el empleo de las fuerzas armadas, con una acentuación positiva de su actuación, y subraya un marco de orden jurídico.




