En 1975, durante la Guerra Fría, la Unión Soviética montó en secreto un cañón automático de 23 milímetros en la estación orbital 'Salut-3' y realizó pruebas en el espacio. Este experimento se reveló décadas más tarde. El cañón, basado en el armamento del bombardero supersónico Tu-22, estaba destinado como una medida defensiva contra las naves espaciales enemigas potenciales en lugar de atacar satélites. Sin embargo, surgieron desafíos prácticos, como la necesidad de reorientar toda la estación para apuntar, lo que ralentizó el proceso, y problemas de retroceso que afectaron la estabilidad de la estación. A pesar de estas dificultades, la prueba se consideró exitosa, marcando el primer y probable único caso de un cañón disparado en el espacio.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta hechos históricos sobre un experimento militar soviético durante la Guerra Fría sin favorecer abiertamente a ninguna de las partes.






