Los vuelos de larga distancia conllevan riesgos para la salud debido a la inmovilidad prolongada, lo que puede conducir a la trombosis venosa profunda (TVP), comúnmente conocida como "trombosis del viajero". La doctora Gloria Modica, médica deportiva en Roma, explica que si bien el riesgo es limitado, aumenta significativamente para viajes que duran más de ocho horas. Factores como la presión de la cabina, la reducción de los niveles de oxígeno, la deshidratación, la obesidad, la diabetes y las predisposiciones genéticas contribuyen a esta condición. El riesgo persiste hasta cuatro semanas después del viaje y es mayor para las personas con antecedentes de coágulos sanguíneos, cáncer, cirugías recientes o embarazo.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo discute una preocupación general de salud relacionada con los viajes aéreos y proporciona asesoramiento médico sin tomar una postura sobre ninguna cuestión política. Se centra en los riesgos para la salud y las estrategias de prevención, por lo que es de naturaleza apolítica.






