El fenómeno comenzó con un video compartido en Instagram por una cuenta llamada @nyc_money_hunt, que mostraba a un hombre colocando un grueso rollo de efectivo dentro de una bolsa de Doritos y arrojándolo debajo de un árbol.
Las imágenes rápidamente ganaron tracción en línea, lo que provocó una avalancha de mensajes similares de otras cuentas. Una de esas cuentas, @passpassbos, publicó un mensaje dirigido a Boston, alegando que los residentes de la ciudad estaban "derribando los billetes" y alentando a los espectadores a etiquetar la cuenta una vez que encontraron el dinero. En cuestión de horas, surgieron varios videos que muestran a personas que localizan con éxito el efectivo, a menudo a los pocos minutos de su colocación. Estas caídas de efectivo se han vuelto cada vez más comunes, y los participantes utilizan una amplia gama de métodos para ocultar el dinero. En algunos casos, los billetes se colocan en contenedores de basura, pegados a paredes o metidos en huecos de árboles.
Por ejemplo, una caída reciente estuvo vinculada a una cadena de restaurantes locales, mientras que otra estaba vinculada a una organización deportiva juvenil. Los participantes en estas cacerías vienen de todas las formas y tamaños. Algunos se visten con ropa informal, pareciendo que han salido apresuradamente de casa, mientras que otros usan ropa formal, lo que sugiere que podrían haber viajado desde otro lugar. Llegan en bicicletas, scooters e incluso en automóviles, todos compitiendo por la oportunidad de reclamar el premio.
A pesar del caos, los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley han notado que la actividad no ha llevado a ningún incidente o disturbio importante. De hecho, se ha observado a los oficiales observando las escenas que se desarrollan, aparentemente intrigados en lugar de preocupados. Detrás de la tendencia viral se encuentra una compleja red de personas influyentes en las redes sociales, pequeñas empresas y vendedores digitales. Muchas de las cuentas responsables de organizar estas caídas son parte de redes nacionales más grandes, mientras que otras operan de forma independiente. Una revisión de más de 50 cuentas reveló que varias habían acumulado millones de seguidores, lo que indica una audiencia sustancial interesada en el concepto.
Estas cuentas a menudo colaboran con empresas locales, ofreciéndoles oportunidades para promover sus marcas a través de las gotas de efectivo. Según Kristopher Groves, presidente de PassPass, una compañía que organiza gotas de efectivo en todo el país, la práctica genera ingresos a través de múltiples vías. Los patrocinadores locales a menudo proporcionan apoyo financiero, lo que permite a los organizadores ofrecer premios y mantener la operación. Además, las cuentas de alto tráfico pueden obtener ingresos a través de algoritmos de la plataforma, ya que los videos atraen millones de visitas. Algunas cuentas incluso han desarrollado aplicaciones para mejorar la participación del usuario, creando una experiencia más interactiva para los participantes.
A pesar de la popularidad de la tendencia, las motivaciones detrás de ella siguen siendo variadas. Mientras que algunos lo ven como una forma de entretenimiento, otros lo ven como una forma creativa de interactuar con el público y crear conciencia de marca. A medida que el movimiento continúe creciendo, será interesante observar cómo evoluciona y si surgen nuevas reglas o regulaciones para abordar las preocupaciones sobre la seguridad pública y las implicaciones éticas. Por ahora, las caídas de efectivo continúan, atrayendo multitudes y provocando conversaciones en las redes sociales. Ya sea una simple emoción o un movimiento de marketing estratégico, la tendencia no muestra signos de desaceleración.
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