El Pentágono no ha revelado estas lesiones, y un funcionario militar declaró que el Comando Central no está obligado a divulgar dicha información si las tropas regresan rápidamente al servicio. Más de 400 soldados estadounidenses han sido heridos desde el comienzo del conflicto, aunque el Pentágono ha dejado de actualizar las cifras recientemente. El Pentágono negó las acusaciones, llamándolas "lesiones infundadas y maliciosas" y acusó al New York Times de intentar manchar al ejército. Un portavoz del Pentágono enfatizó que los datos de víctimas están disponibles públicamente y afirmó que el departamento militar es el más transparente de la historia.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca las acciones del Pentágono como secretas y potencialmente dañinas, usando términos como "información retenida", "hacks partidistas" y "difamación". Destaca las preocupaciones sobre la transparencia y la responsabilidad, que se alinean con los valores progresistas.





