En 2016, R24,98 millones de fondos de lotería destinados a los atletas olímpicos de Sudáfrica fueron malversados a través de una empresa ficticia vinculada a un pariente de un alto funcionario. Un Tribunal Especial dictaminó en mayo de 2024 que los fondos se obtuvieron a través de fraude y ordenó a las partes involucradas, incluida la Fundación Mshandukani y entidades asociadas, que devolvieran R24,83 millones. La Confederación de Deportes y el Comité Olímpico de Sudáfrica (Sascoc), que facilitó la solicitud, fue considerada responsable de una cuota administrativa menor de R150,000, que afirma que se ha reembolsado por completo. El tribunal criticó a Sascoc por no llevar a cabo la debida diligencia en la fundación. Si bien la restitución financiera está completa, persisten preocupaciones sobre la responsabilidad y la transparencia en la asignación de fondos públicos.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca el escándalo como un fracaso sistémico que implica corrupción y falta de supervisión, haciendo hincapié en el mal uso de fondos públicos y la complicidad de instituciones como Sascoc.




