El presidente del parlamento libanés, Nabih Berri, declaró que el país no renunciará a su derecho a demandar a Israel por supuestos "crímenes de genocidio". Berri enfatizó la necesidad de un enfoque nacional unificado para enfrentar a Israel, libre de divisiones sectarias. Acusó a Israel de atacar la soberanía, la unidad y la paz civil del Líbano en lugar de grupos específicos como Hezbolá o la comunidad chií. Berri criticó las recientes negociaciones con Israel, alegando que han llevado a un aumento de la ocupación territorial, la destrucción y las bajas.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la postura del Líbano contra Israel como una posición defensiva que protege la soberanía y la unidad nacionales, usando un lenguaje fuerte como "crímenes de genocidio" y retratando a Israel como un agresor.

