El embajador de la India en los Estados Unidos, Vinay Kwatra, ha criticado públicamente el enfoque de Pakistán hacia el Tratado de las Aguas del Indo, llamándolo una "política de distracción" destinada a desviar la atención de los desafíos internos de Islamabad. En un artículo de opinión publicado en Newsweek, Kwatra acusó a Pakistán de socavar sistemáticamente el espíritu del acuerdo de 1960, que rige el intercambio de recursos hídricos entre las dos naciones. Argumentó que Pakistán había pasado cinco décadas erosionando la buena voluntad y la confianza que inicialmente formaban la base del tratado, haciendo que la decisión de la India de poner el tratado en suspenso fuera un reconocimiento necesario de esta erosión.
Los comentarios se producen en medio de tensiones elevadas tras un ataque terrorista en Pahalgam, Jammu y Cachemira, el 22 de abril de 2025. Veintiséis personas, incluidos 25 indios y un nacional nepalí, murieron en el ataque, que se atribuyó a militantes entrenados por Pakistán y Pakistán afiliados al grupo Lashkar-e-Taiba, una organización terrorista designada.
En respuesta a las protestas de Pakistán, Kwatra destacó una reciente conferencia organizada en Islamabad donde un ex ministro de Relaciones Exteriores supuestamente advirtió de una confrontación militar si India no cumplía con las demandas de Pakistán con respecto al sistema del río Indo. Lo desestimó como parte de la estrategia más amplia de Islamabad para desviar la atención de sus problemas domésticos, describiéndolo como una táctica recurrente. Según Kwatra, tal postura refleja un patrón de comportamiento que prioriza la teatralidad política sobre el diálogo significativo.
Bajo el acuerdo, la India controla los tres ríos orientales, Beas, Ravi y Sutlej, mientras que Pakistán administra los ríos occidentales, Indus, Jhelum y Chenab. A pesar de esta división, la India continúa honrando el tratado, a pesar de que posee solo alrededor del 20 por ciento del suministro total de agua. Kwatra enfatizó que la India ha mantenido consistentemente sus compromisos, incluso cuando Pakistán ha obstruido los esfuerzos para actualizar el tratado para acomodar desarrollos modernos como proyectos hidroeléctricos.
Señaló que solo aproximadamente el 40 por ciento del agua que recibe Pakistán llega a sus campos agrícolas, con más del 30 por ciento perdido durante el transporte y el resto que fluye sin utilizar en el mar. Esta crítica subraya el argumento de la India de que la disputa no se trata de acumular agua sino de garantizar una distribución equitativa basada en acuerdos históricos y necesidades actuales. En el tema del compromiso diplomático, Kwatra expresó escepticismo sobre la renovación de las conversaciones entre India y Pakistán, citando fracasos pasados.
Citando las declaraciones del primer ministro Narendra Modi, reiteró la posición del gobierno de que "el terror y las conversaciones no pueden ir juntos", enfatizando que la cooperación en seguridad debe preceder a cualquier discusión sobre las relaciones bilaterales. A medida que las tensiones continúan aumentando, la situación destaca la creciente complejidad de la geopolítica del sur de Asia, con poderes externos como Estados Unidos y China desempeñando roles cada vez más influyentes.
Los próximos meses probablemente verán más desarrollos mientras ambas naciones navegan el delicado equilibrio entre la diplomacia y los intereses estratégicos.
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