Han pasado cuatro años desde la explosión en el centro de detención ocupado de Olenivka, donde Rusia mantuvo a soldados ucranianos capturados de la planta de acero 'Azovstal', el último bastión de los defensores en Mariupol. Según datos ucranianos, Moscú había prometido a los soldados que permanecerían vivos, no serían torturados y serían intercambiados rápidamente. En cambio, en la noche del 29 de julio de 2022, ocurrió una explosión en uno de los cuarteles, matando al menos a 50 soldados ucranianos e hiriendo a más de 140. Nueve de los heridos murieron más tarde debido a la falta de atención médica, según la Oficina del Fiscal General de Ucrania. Dmitro, miembro de la defensa territorial, y Volodimir, un soldado de la brigada 'Azov', estaban entre los prisioneros durante el ataque terrorista. Dmitro fue intercambiado en el otoño de 2022, mientras Volodimir pasó más de cuatro años en cautiverio y regresó este verano. Sus historias fueron compartidas por Dmitro Reviv, quien compartió sus experiencias médicas a través de la iniciativa de la base, ocultando los crímenes de fuego, incluida una máscara de nieve y un filtro de agua, durante el Proyecto del Proyecto Mariupol.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo presenta una perspectiva fuertemente crítica hacia las acciones del ejército ruso, haciendo hincapié en el sufrimiento de los soldados y civiles ucranianos bajo ocupación.

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