El Centro Nacional para el Control de Armas Pequeñas y Ligeras (NCCSALW) en Nigeria ha destruido más de 16,000 armas obsoletas, desmanteladas e inutilizables desde su creación. Este esfuerzo tiene como objetivo reducir la proliferación de armas de fuego ilícitas, que están vinculadas al terrorismo, el extremismo violento y otros delitos. El centro recibió 11,907 armas de la Fuerza de Policía de Nigeria, incluidas 8,438 armas de fuego automáticas y 3,489 armas fabricadas localmente. El Director General de NCCSALW, Johnson Babatunde Kokumo, destacó desafíos como fronteras porosas, desvío de existencias gubernamentales y fabricación ilegal local como fuentes de armas ilícitas. Enfatizó la necesidad de una colaboración más fuerte con la policía en temas como la gestión de armería, inteligencia, intercambio y enjuiciamiento. El Inspector General de Policía Kayode Disu se hizo eco de estas preocupaciones, destacando la importancia de controles estrictos de armería, inspecciones regulares y combatir la propagación de los productores ilegales de armas.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta información fáctica sobre la destrucción de armas por una agencia gubernamental e incluye citas tanto del director general del centro como del inspector general de policía. No exhibe un lenguaje abiertamente sesgado, una fuente unilateral u omisión del contexto.






