El futbolista español Marc Cucurella ha decidido conmemorar permanentemente la histórica victoria de España en la Copa del Mundo tatuándose la cara del entrenador Luis de la Fuente en su cuerpo. Cucurella había prometido previamente durante el torneo que si España ganaba el título, honraría al entrenador que los llevó al éxito con un tatuaje. Después de que España derrotó a Argentina en la final, Cucurella cumplió su promesa. De la Fuente bromeó sobre la situación después de la victoria, diciendo que creía que los jugadores mantendrían su palabra, aunque sugirió con humor que podrían elegir una parte menos visible de su cuerpo para tales tatuajes. El artista del tatuaje elegido para el proyecto es Joaquín Gangá, un reconocido artista conocido por trabajar con celebridades globales como LeBron y James Drake.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo se centra en un evento deportivo relacionado con la decisión personal de un jugador de fútbol de hacerse un tatuaje para celebrar la victoria de un equipo nacional.






