La Fiscalía boliviana ha ordenado el arresto del ex presidente Evo Morales, acusándolo de presuntamente liderar protestas y bloqueos de carreteras que paralizaron el país durante más de 50 días. La orden fue emitida por el fiscal general Roger Mariaca, quien confirmó la medida judicial contra Morales. La investigación se centra en las manifestaciones entre mayo y junio, en las que participaron comunidades rurales, trabajadores y organizaciones sociales que exigían respuestas a las crisis económicas. Estas protestas causaron interrupciones significativas, incluida la escasez de bienes básicos, combustible y suministros médicos, lo que resultó en al menos 16 muertes y $ 3 millones en pérdidas económicas. El gobierno actual afirma que los movimientos tenían como objetivo interrumpir el orden democrático y culpa a los sectores vinculados a Morales. El caso incluye a otras figuras como el líder de COB Marco Argollo y el líder agricultor Vicente Salazar. Morales niega las acusaciones, alegando que las protestas fueron impulsadas por demandas de acción del gobierno sobre cuestiones sociales y económicas.
Lectura del sesgo (Centro): Si bien el artículo presenta los cargos legales contra Evo Morales y la postura del gobierno, no favorece abiertamente a un lado sobre el otro.






