La Unión Ciclista Internacional (UCI) ha decidido aumentar la supervisión durante el Tour de Francia femenino después de recibir informes de equipos que alegan que algunos ciclistas pueden estar usando trajes deportivos para alterar artificialmente la forma de su cuerpo para obtener una ventaja aerodinámica. Los controles adicionales incluirán una inspección de ropa antes de la cuarta etapa, una contrarreloj individual de 21 kilómetros entre Gevrey-Chambertin y Dijon. El portal ciclista holandés WielerFlits informó que varios equipos en la Serie Mundial Femenina han expresado su preocupación por esta práctica. Las regulaciones de la UCI prohíben cualquier cambio artificial en la forma del cuerpo a través de ropa o accesorios destinados a mejorar la aerodinámica. El profesor Bert Blocken, experto en aerodinámica, señaló que tales modificaciones podrían reducir la resistencia del aire hasta en un 3.6%, lo que podría ahorrar alrededor de 16 segundos en el recorrido de 21 km.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta información fáctica sobre una medida reguladora en el ciclismo profesional sin inclinación ideológica manifiesta, informa sobre los aspectos técnicos de la aerodinámica y las respuestas regulatorias sin favorecer ninguna agenda política o social en particular.





